Medalla del reto
Va con tu retoLa medalla física de un reto concreto: la recibes en casa al inscribirte con pack Medal o Super. Es el trofeo que corona ese reto.
Cada logro es una pieza de tu colección. Stickers que aparecen al instante en tu perfil y monedas acuñadas que enviamos a tu casa —solo por moverte—. Un sistema de recompensas físicas que no verás en ningún otro sitio.
La medalla de cada reto la recibes al inscribirte. Las monedas de la colección son otra cosa: no se compran, se ganan. Esta es la diferencia.
La medalla física de un reto concreto: la recibes en casa al inscribirte con pack Medal o Super. Es el trofeo que corona ese reto.
Una insignia que aparece en tu perfil cada vez que consigues algo. Llegan a menudo y no cuestan nada: el primer aplauso a tu esfuerzo.
Una pieza física que diseñamos y acuñamos nosotros. No está a la venta: se desbloquea al alcanzar hitos de verdad y te la enviamos a casa. Un recuerdo que te ganas.
Un reto sin final que convierte cada movimiento en progreso. Es donde tus kilómetros cobran vida y encienden las monedas.
El Reto Infinito Victoris no tiene línea de meta. Está siempre ahí, esperando tu próximo kilómetro.
Cualquier deporte y cualquier reto suman aquí también: andar, correr, nadar, pedalear o entrenar en casa. La app lo convierte todo en km.
Al superar un umbral (42 km, 250 km, una racha de 30 días…) la moneda se ilumina en tu vitrina. Sin reclamar nada.
La moneda entra en cola y viaja con tu siguiente pedido —máx. una por envío—. Sin gasto de envío extra, sin trámites.
Todos los socios entran automáticamente. Tu moneda viaja con tu siguiente pedido, sin gastos de envío extra.
Empiezas con insignias digitales que llegan a menudo y no cuestan nada. Y según avanzas, desbloqueas monedas físicas —cada vez más difíciles de conseguir— que premian los hitos que de verdad importan.
Cuanto más arriba, más raro. En la cima, un premio que casi nadie tiene.
Gratis · al instante · en tu vitrina
El primer reconocimiento a tu esfuerzo. Llegan a menudo y siempre tienes uno cerca por conseguir, así que cada semana hay algo que celebrar.




















Se gana trayendo gente o prestando tu voz
Se consiguen cuando tus amigos se unen a Victoris o cuando compartes tu historia con la comunidad. Trae gente al Camino y llévate tu moneda.




El núcleo: kilómetros, desnivel, rachas y retos
El corazón de la colección. Se acumulan sumando kilómetros en el Reto Infinito y completando retos. Casi todas son para toda la vida: tu primera moneda física llega a los 42 km, con Maratoniano.










No. Las monedas coleccionables no se venden: se ganan al alcanzar hitos. Lo que sí se compra es la medalla de cada reto, que viene en su pack. Son cosas distintas.
Cuando desbloqueas una, entra en una cola de envío. Viaja gratis con tu siguiente pedido —una moneda por envío como máximo—, así que no pagas un envío dedicado ni tienes que reclamar nada.
No. Las monedas no dan descuentos: su valor es el orgullo de haberlas ganado y de lucirlas en tu colección. (El descuento por invitar amigos existe, pero es un premio aparte del programa de referidos.)
Un reto sin línea de meta al que suma todo tu movimiento, de cualquier deporte y cualquier otro reto. Es el contenedor donde tus kilómetros encienden las monedas de Plata. Todos los socios están inscritos automáticamente.
La ventana sí: son estacionales y limitadas. Cuando cierra la temporada, esa moneda de Oro deja de estar disponible y su arte no se repite. Al año siguiente llega una nueva.
Es el premio máximo, por encima de las monedas. Se reserva a quien trae 10 amigos (Embajador) y además cuenta su historia (Cronista). Rarísima, por eso es tan codiciada.
Regístrate gratis, apúntate a tu primer reto y suma tus primeros kilómetros. El primer sticker cae al instante —y la primera moneda, antes de lo que crees—.