
Cuatro fases, cinco minutos y cero estiramientos eternos. Te montamos un calentamiento RAMP paso a paso para entrenar mejor y lesionarte menos.
Reconócelo: el calentamiento es esa parte que casi todo el mundo se salta con la excusa de "si total, voy a correr suave". El problema es que empezar en frío es la vía rápida a un tirón tonto y a un entreno mediocre. La buena noticia es que no necesitas media hora ni estiramientos interminables: con el método RAMP y cinco minutos bien invertidos, tu cuerpo pasa de reposo a listo para rendir. Vamos a montarlo paso a paso.
RAMP son las siglas en inglés de cuatro fases encadenadas: Raise (elevar), Activate (activar), Mobilize (movilizar) y Potentiate (potenciar). En lugar de estirar parados durante minutos, la idea es entrar en calor con movimiento, despertar los músculos que vas a usar, mover las articulaciones en todo su rango y terminar con un par de gestos explosivos para que el cuerpo arranque a tope. Es dinámico, es corto y, sobre todo, es específico para lo que vas a hacer después.
La gracia del RAMP es que se adapta a ti. Sirve igual antes de salir a correr que antes de una sesión de fuerza en el salón. Solo tienes que dedicar poco más de un minuto a cada bloque y subir la intensidad de forma progresiva, de menos a más. Aquí tienes una versión de cinco minutos que puedes hacer en cualquier parte, sin material.
Un buen calentamiento no te cansa: te enciende. Si terminas agotado, te has pasado de rosca.
Máxima de entrenador
Durante años nos vendieron que había que estirar parado y aguantar treinta segundos antes de hacer deporte. Hoy sabemos que ese estiramiento estático prolongado, hecho en frío y justo antes del esfuerzo, puede restar potencia y no previene lesiones como se creía. No es que estirar sea malo: es que el momento importa. Deja los estiramientos suaves para después de entrenar o para sesiones específicas de movilidad, y reserva el antes para el movimiento dinámico.
Interioriza el orden —elevar, activar, movilizar, potenciar— y el RAMP dejará de ser un trámite para convertirse en un ritual rápido que te prepara de verdad. Notarás las piernas más despiertas en el primer kilómetro, menos molestias tontas y esa sensación de arrancar fino en lugar de a trompicones. Cinco minutos es un precio ridículo por entrenar mejor y llegar entero al final. Tu próximo entreno empieza en el calentamiento.
Apúntate a un reto Victoris y cada entreno te acerca a la medalla que llega a tu casa.